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viernes, 5 de abril de 2013

Cómo ajustar el desviador de nuestra mtb



Aprender a ajustar los cambios de nuestra bicicleta de montaña no es una tarea muy difícil. A veces, por algún golpe, por desgaste o porque hemos cambiado dichos componentes, es necesario reajustar los cambios para que funcionen como es debido. En este artículo explicamos cómo ajustar el cambio delantero y trasero de nuestra bicicleta de montaña.


Cómo ajustar el desviador delantero de nuestra mtb

El ajuste o regulación del desviador delantero en una bicicleta de montaña es una tarea relativamente sencilla, aunque requiere de algo de habilidad y maña. Aquí vamos a explicar cómo ajustar el desviador delantero, necesitamos una llave allen, un destornillador, y algo de paciencia. Tendremos presente que éste ajuste no es habitual, y tan sólo recurriremos a realizarlo cuando el desviador no cambie de plato rápido y de forma precisa. Un mal ajuste del desviador delantero produce ruido al pedalear, hace saltar la cadena cuando marchamos en determinados piñones pudiendo llegar a salirse la cadena. Si ocurre lo mencionado, tendremos que recurrir a éste procedimiento para ajustar el desviador delantero.
De todos es sabido que realizar salidas con un funcionamiento incorrecto o mal ajuste del desviador delantero, nos puede agriar en parte el disfrute de las mismas. De cómo ajustar el desviador delantero dependerá el grado de satisfacción con nuestra bicicleta. El correcto funcionamiento del cambio de platos y piñones se ve condicionado por multitud de factores entre los que podemos enumerar algunos externos como pueden ser: el polvo, aceite reseco, los golpes, el barro, etc. En este artículo te ayudamos con conceptos básicos para que aprendas a ajustar el desviador delantero de tu bicicleta.

Un mal ajuste del desviador delantero:

Una mal ajuste del desviador delantero, un defecto en el cable, o el exceso de óxido o suciedad en alguno de los tramos de funda del cable. Como usuarios lo que podemos hacer para paliar esto, es mantener la bicicleta lo más limpia posible, pero también podremos ajustar el desviador delantero cuando no funcione correctamente. Ampliarás el conocimiento del desviador delantero que tantos quebraderos de cabeza nos puede dar, siendo capaz de ajustar el desviador delantero si no funciona correctamente.
Si fuera necesario modificar la posición de ajuste del desviador delantero tanto vertical como la alineación paralela a los platos / cadena, tendríamos que hacerlo aflojando el tornillo que hay en la abrazadera soporte que sujeta el desviador delantero al tubo vertical del cuadro de la bicicleta. Una vez colocado en la posición correcta volveríamos a apretar el tornillo.

Comprobar la posición y ajuste del desviador delantero:

·         Con la cadena en plato mediano, verificar que el desviador delantero esté perfectamente paralelo a los platos.
·         Comprobar que la separación vertical del desviador delantero y la cadena colocados en el plato mediano, la distancia entre la parte inferior de la placa externa del desviador delantero y el extremo de los dientes del plato grande sea de entre 1-3 mm.

Comprobar / ajustar el recorrido del desviador delantero:

El desviador delantero generalmente dispone de 2 tornillos de regulación situados en la parte superior del mismo. El tornillo externo o el más cercano a nosotros mirando el desviador de frente, es el tornillo que regula el recorrido del desviador en su parte interna, y viene marcado normalmente con la letra L. El tornillo interno o el más cercano al cuadro de nuestra bicicleta, regula el recorrido del desviador en su parte externa, y viene marcado normalmente con la letra H.

Estos tornillos tienen la función de limitar el recorrido del desviador. Es decir, si los apretamos reducimos el recorrido y si los aflojamos, aumentamos el recorrido del desviador. Para ello:
·        
Seleccionamos PLATO PEQUEÑO, PIÑÓN GRANDE. La cara interna de la pletina interior del desviador delantero debe pasar a 1,5 - 2 mm de la cadena sin rozar. Si fuera necesario, ajustar el tornillo del límite interior (MARCADO CON UNA L), de manera que pedaleando la cadena se acerque al máximo a la parte interna de la placa interior del desviador delantero sin llegar a rozarla, el cable debe quedar sin tensión excesiva, el desviador delantero debe descansar en el tornillo (L) que limita su recorrido, pero no estar colgado de la presión del cable.
·         Seleccionamos PLATO GRANDE, PIÑÓN PEQUEÑO. Si fuera necesario regular el tornillo del tope exterior (marcado con una H), de manera que al pedalear, la cadena se acerque al máximo a la parte interna de la placa exterior del desviador delantero sin llegar a rozarla y sin que nos permita sacarla fuera del plato por la parte exterior. Recordemos que ésta limitación se encarga de que la cadena suba bien al plato grande pero sin permitir que se salga de él hacia fuera.
Debemos comprobar una y otra vez que el ajuste es correcto o va mejorando cambiando continuamente entre platos y piñones, usando con mayor frecuencia los extremos y sin cruzar la cadena, es decir plato pequeño piñón grande, y plato grande piñón pequeño. Así podremos conseguir un ajuste correcto.
Si en algún momento la cadena se saliera saltando sobre la biela (entre el plato grande y la biela/pedal), hay que ajustar el tornillo de regulación del tope exterior (H), un cuarto de vuelta en el sentido de las agujas del reloj sería suficiente, volver a comprobar dicho ajuste una y otra vez.
Si por el contrario al bajar al plato pequeño la cadena salta sobre el tubo del pedalier, (entre el plato pequeño y el tubo del cuadro) habrá que ajustar el tornillo del tope interior (L), un cuarto de vuelta en el sentido de las manecillas del reloj sería suficiente, volver a comprobar dicho ajuste una y otra vez.

Ajuste de la tensión del cable

Una vez conseguido esto, es el momento de realizar el ajuste fino comprobando que en el plato mediano podemos poner tanto el piñón pequeño como el grande sin que toque la cadena en ninguna de las dos placas del desviador. Si ocurriera esto, podremos afinar el ajuste con el regulador de tensión del cable.
El tensor se haya situado en forma de tuerca en el lugar donde el cable y su funda se insertan en el cambio del manillar. Girando dicha tuerca conseguiremos aumentar o aflojar la tensión que el cable ejerce sobre el desviador.
Por ejemplo, si accionamos el cambio para subir a un plato más grande y el desviador no se mueve lo suficiente o le cuesta subir la cadena, debemos girar la tuerca del tensor en sentido contrario a las agujas del reloj, para aumentar la tensión (TENSAR EL CABLE).
Por el contrario, si estamos en un plato grande y vemos que el desviador no es capaz de bajar la cadena a un plato más pequeño, es que el cable tiene demasiada tensión. Para ello, debemos girar la tuerca en sentido de las agujas del reloj, para liberar tensión (DESTENSAR EL CABLE).
Es conveniente ir girando la tuerca en movimientos de cuarto de vuelta, y limitar después dichos giros cuando veamos que el ajuste se va tornando más preciso.
Dependiendo de la calidad y el estado del desviador de nuestra bicicleta, conseguiremos un cambio perfecto o que nos roce en algunas posiciones. Normalmente, es muy difícil ajustar desviadores de baja calidad, por lo que vale más la pena cambiarlos o ajustarlos para que no rocen en la relación de velocidad que más usamos en nuestras salidas. Otra forma de conseguir que el desviador no roce es realizando un pequeño doblamiento con alguna herramienta tipo alicates sobre las placas del desviador, aunque no es muy aconsejable.


Cómo ajustar el desviador trasero de nuestra mtb
El cambio trasero es el componente que nos permite mover la cadena de un piñón a otro en la corona de nuestra rueda trasera. El proceso de ajuste del cambio trasero consta de dos fases: regulación y ajuste de la tensión del cable.

Regulación del cambio trasero

El cambio trasero generalmente dispone de 2 tornillos de regulación situados en la parte superior del mismo o en alguna otra que resulte accesible, dependiendo del modelo. El tornillo externo es el que regula el recorrido de la roldana inferior en su parte interna, y viene marcado normalmente con la letra L. El tornillo interno regula el recorrido de la roldana inferior en su parte externa, y viene marcado normalmente con la letra H.
Estos tornillos tienen la función de limitar el recorrido del cambio. Es decir, si los apretamos reducimos el recorrido y si los aflojamos, aumentamos el recorrido del cambio trasero. Para ello:
1. Colocamos la cadena mediante el accionamiento del cambio en el piñón más grande y giramos el tornillo L o externo hasta conseguir que la roldana inferior del cambio quede justo debajo del piñón más grande. De esta manera conseguimos que la cadena no se salga de la corona de piñones hacia nuestra rueda.
2. Colocamos la cadena mediante el accionamiento del cambio en el piñón más pequeño y giramos el tornillo H o interno hasta conseguir que la roldana inferior del cambio quede justo debajo del piñón más pequeño. De esta manera conseguimos que la cadena no se salga de la corona de piñones hacia fuera.
3. Vamos variando entre todos los platos
y piñones y si vemos que la cadena se sale en algún momento, apretamos un cuarto de vuelta el tornillo correspondiente al lado por el que la cadena se sale.

Ajuste de la tensión del cable

El tensor se haya situado en forma de tuerca en el lugar donde el cable y su funda se insertan en el cambio del manillar. Girando dicha tuerca conseguiremos aumentar o aflojar la tensión que el cable ejerce sobre el cambio trasero.
Por ejemplo, si accionamos el cambio para subir a un piñón más grande y el cambio no se mueve lo suficiente o le cuesta subir la cadena, debemos girar la tuerca del tensor en sentido de las agujas del reloj, para aumentar la tensión (TENSAR EL CABLE). Si por el contrario sube varios piñones a la vez, es que la tensión del cable es excesiva.
Si estamos en un piñón grande y vemos que el cambio no es capaz de bajar la cadena a un piñón más pequeño, es que el cable tiene demasiada tensión. Para ello, debemos girar la tuerca en sentido de las agujas del reloj, para liberar tensión (DESTENSAR EL CABLE).
Es conveniente ir girando la tuerca en movimientos de cuarto de vuelta, y limitar después dichos giros cuando veamos que el ajuste se va tornando más preciso.
Cuando nuestro cambio trasero esté ajustado de forma precisa, notaremos enseguida que responde a la perfección con cada accionamiento del mando del cambio. Si tenemos la cadena debidamente engrasada, el ajuste nos durará lo que tardemos en darle un buen golpe a nuestro cambio trasero.



miércoles, 3 de abril de 2013

CAMBIAR EL CABLE DEL DESVIADOR DE LA BICI


 Aunque es una operación muy sencilla, creo que hasta que no se hace por primera vez no es tan evidente que necesitamos si partimos el cable del cambio, a mí me ha pasado una vez, supongo que por el golpe de una piedra sobre el cable que asoma justo delante del cambio o como consecuencia de abusar del ajuste en marcha desde el tornillo de la maneta, de tanto tirar para arriba y abajo el cable se ha segado.
          Yo tuve bastante suerte y aguanté toda la ruta sin tener que cambiar (porque no llevaba de repuesto claro está), Eso sí, el ajuste posterior será más complicado en ruta, pero al menos podremos cambiar.
        Necesitamos llevar un cable de cambio, recordar que suele medir 1.1 o 1.4 mm, tiene la cabeza fina y si es del trasero debe medir al menos 1.5 m. En ruta tan solo hay que desenroscar un pequeño tapón en forma de tornillo de plástico, que hay entre las manetas del cambio, nos dejará ver la cabeza del cambio, soltamos el cable roto del cambio o desviador y empujamos por las fundas, la cabeza asomará y lo podremos retirar. Si estamos en casa podemos aprovechar para cambiar fundas y engrasar bien todas las camisas por dentro, en ruta como es para salir del apuro basta con introducir el cable ( si tiene dos cabezas cortamos una) si tenemos engrasante en espray metemos un poco por los extremos, guiamos el cable hasta el cambio, tiramos de él para que encaje en la maneta correctamente, lo pasamos por el tornillo de sujeción y apretamos sin pasarnos, antes deberíamos haber apretado el tornillo de plástico que regula la tensión, dejando un par de vueltas sin apretar. Colocamos la tapita de plástico en forma de tornillo de la maneta y pasamos a ajustar como mejor podamos si estamos en el campo. Lo ajustaremos desde el tensor que tenemos en la  maneta, (GIRANDO EN EL SENTIDO CONTRARIO A LAS GUJAS DEL RELOJ ESTAMOS TENSANDO EL CABLE, Y GIRANDO EN EL SENTIDO DE LAS  AGUJAS DEL RELOJ ESTAMOS DESTENSANDO EL CABLE). Si no nos sube bien tendremos que tensar el cable (girar en el sentido contrario de las agujas del reloj) y si no nos baja bien tendremos que destensar el cable (girar en el sentido de las agujas del reloj)
         No se tarda más de 5 minutos, más el ajuste, con lo que yo creo que merece la pena llevar un recambio para el cable de cambio que te saca de más de un apuro os lo digo por experiencia propia,






LIMPIEZA Y MANTENIMIENTO DE LA BICI

Después de cada entrenamiento, salida, viaje o uso diario, nuestra bici sufre cierto desgaste, en mayor o menor medida según su uso. Es por ello que requiere de una re calibración general, tanto de frenos como de cambios y todas sus partes mecánicas. Todo esto y mucho más es lo que tenemos que realizar periódicamente, evitando un desgaste innecesario de las partes por falta de mantenimiento, y tener así nuestra bici siempre en condiciones. El chequeo también deber ser considerado parte muy importante en la planificación de cualquier viaje de cicloturismo.


Los pasos básicos y fundamentales para el chequeo general de nuestra bici son, ajuste de frenos, calibración de cambios, limpieza y aceitado de la transmisión, control del estado de las cubiertas, centrado de ruedas y el chequeo de cualquier posible juego en partes como dirección, suspensión, mazas, caja pedalera, etc.

Hay que tener especial importancia en la regulación de cambios con los topes de recorrido de ambos descarriladores, para evitar que la cadena se salga de su trayectoria y controlar además siempre el estado de las fundas y cables para tener un cambio rápido y suave, conservándolas siempre bien lubricadas.

En los discos hidráulicos, controlar el aceite y su purga, las pastillas y cualquier juego que pudiese aparecer entre el caliper y los discos.

Un buen mantenimiento y limpieza de nuestra “máquina”, nos permitirá seguramente una mejor y segura salida, travesía o competencia; de acuerdo al interés del ciclista.
Para cumplir eficientemente con esta tarea, es necesario tener en cuenta algunos aspectos muy importantes para una mayor vida útil de nuestra bicicleta y muy especialmente de su equipo de transmisión.
Antes de ponernos manos a la obra, debemos contar con una serie de elementos que facilitarán nuestra tarea:

·         Un balde, agua y detergente.
·         Trapos viejos pero limpios y una franela.
·         Un pincel y una bandeja o media botella o un bidón cortados longitudinalmente
·         Kerosene.
·         Un destornillador  plano fino, o un alambre o un rayo de bicicleta.
·         Algún producto lustra muebles.
·         Lubricante.

En primer lugar comenzaremos por la limpieza a fondo de la cadena, los platos, los piñones, el descarrilador y el cambio trasero.
Tengamos en cuenta un buen lugar para hacer esta tarea debido a la suciedad que provocaremos.
Con la ayuda del pincel bañaremos de kerosene todos los componentes del equipo de transmisión. Si la suciedad es vieja, tengamos un poco de paciencia hasta que se ablande todo lo que no corresponda a la bicicleta.
Porque usamos kerosene y no nafta o gas oil? El kerosene tiene para particularidad de poseer la lubricación justa para los componentes del equipo de transmisión. La nafta es muy volátil y por lo tanto resecara los mismos, mientras que el gasoil es muy aceitoso y excederá la lubricación del equipo.
Ahora con el destornillador  u otro objeto metálico iremos removiendo la basura existente. Eliminamos los restos de barro, polvo, grasa… y le devolvemos su aspecto original frotando toda la transmisión -platos, piñonera, cadena…-, con el desengrasante y la brocha. Una vez finalizada esta etapa, nuevamente repasaremos con pincel y kerosene todas la partes para a los efectos de acentuar nuestra limpieza.
Si la bicicleta cuenta con frenos a disco, debemos protegerlos a los efectos de no perjudicar las pastillas de los mismos. Estos no se deben mojar.
Preparamos agua con detergente en el balde y con la ayuda de un trapo, iremos bañando toda nuestra bicicleta para ablandar los restos de barro, tierra, etc. Una vez enjuagado el trapo, nuevamente con el agua y detergente limpiaremos a fondo cada una de las partes, llantas, masas, horquilla, caños, manubrio, porta asiento, pedales, palancas, caja pedalera, vainas.
Con tiras de trapo iremos limpiando cada uno de los surcos entre los piñones como así también entre los platos y todo aquel espacio que lo requiera.
Ahora un enjuague total y a secar cada una de las partes.
Para que nuestra bici reluzca, rociamos con lustrador de muebles todos los caños; dejamos orear unos 15-20 minutos y luego lustramos cada parte. Luego de esto nuestra bicicleta lucirá como el primer día.

Ahora llegó el momento de la lubricación.
Solamente usaremos un aceite liviano y pondremos algunas gotas sobre la cadena y los bujes de las rueditas de las patas del cambio trasero. Todo el excedente de aceite sobre la cadena debe limpiarse con un trapo seco de lo contrario la tierra se pegará sobre la cadena perjudicando a su lubricación.
Es muy importante tener en cuenta NO utilizar agua a presión (hidrolavadoras) ya que esto perjudicará los elementos sellados (caja pedalera, mazas, movimientos de la dirección, rueditas del cambio trasero) que justamente son sellados para evitar el ingreso de agua o tierra. 

Al final del proceso, debemos probar que la piñonera responde de forma armónica, así como los platos. Este ejercicio nos ayudará a distribuir el lubricante uniformemente y comprobar que el conjunto responde. Sobra decir que si la piñonera está desgastada, la cadena no es uniforme, o vemos cualquier deterioro en el conjunto, debemos acercarnos a nuestro mecánico para que repare el daño.

Debemos tomar conciencia de realizar esta tarea  una vez que finalicemos una salida, travesía o competencia y nos sorprende la lluvia durante la misma.
En el caso de que no usemos la bici durante días de lluvia, barro, etc.; debemos tener en cuenta de realizar esta limpieza a fondo por lo menos 3  veces al año.
COMPONENTES  DE LA TRANSMISIÓN Y SUSTITUCION
1 – La cadena
Dependiendo del uso y el tipo de mantenimiento, la cadena puede estar en condiciones entre 2.000 y 4.000 kms. Pero, ¿cómo saber si nuestra cadena está en condiciones? Primero por la cantidad de kilometraje, pero si no sabemos cuántos kilómetros hemos recorrido podemos hacer dos cosas: utilizar la experiencia visual (muchos de vosotros valoráis a simple vista una cadena gastada) o bien acercarnos a nuestro mecánico que medirá la cadena con una herramienta llamada “medidor de cadena”. Cuando la cadena envejece se va estirando, perdiendo consistencia…, se empieza a desgastar y a repercutir en el resto de elementos del sistema de transmisión. Con dicha herramienta el mecánico puede saber si nuestra cadena debe ser sustituida.

2 - Piñón (cassette)
Hay que cambiarlos cada dos cambios de cadena, es decir entre los 6.000 y los 10.000kms. Hay un viejo truco para comprobar si están desgastados (algunos llaman a esta técnica “slow”): si al acariciarlos rascan por los restos de rebaba es porque hay desgaste. En este momento debemos valorar si es mucha la rebaba y debemos cambiar el cassette.


 3 - Platos
Se suelen sustituir cada dos cambios de piñonera, es decir, entre los 12.000 y 20.000 kms. No es necesario cambiar todos los platos a la vez porque no usamos los platos uniformemente. Es lógico que por el tipo de ruta, por estilo, por físico, técnica…, cada corredor use los platos de un modo diferente y utilice más unos que otros. Sea como fuere, hay que valorar cuáles deben ser sustituidos comparando unos con otros.
(Los datos de kilometraje para calcular la durabilidad de nuestras piezas son puramente orientativos)
No ha sido tan difícil, ¿verdad? ¡Ya tenemos la transmisión en perfecto estado!


Con esto solo se quiere lograr que todo aquel que está en el mundo de las bicicletas , sea corredor o un simple aficionado, sepa cómo controlar periódicamente  su bici, sin ser un profesional en la materia, simplemente tener presente estos puntos, o bien saber que exigirle a nuestro mecánico.
 Un Saludo......  

martes, 2 de abril de 2013

Cambiar la cadena de la bicicleta

Cambiar la cadena de la bicicleta







Sabemos que la geografía de nuestro entorno, el uso, el físico del ciclista y el lugar donde guardamos la bicicleta son aspectos determinantes que influirán en la conservación de la cadena y del resto de componentes. Aún así, creo que entre 2000 y 4000 kilómetros de uso es conveniente realizar un cambio. Para ello necesitaremos, un troncha-cadenas, una lima y una cadena de recambio y/o un eslabón rápido. 

Lo primero es comprar un recambio de cadena apropiado. Qué quiere decir “apropiada”, pues que la gama sea acorde a nuestra bicicleta y al uso que le damos. Por otro lado debemos tener la herramienta adecuada: en este caso un troncha-cadenas. Es cierto que hay gente que “parte” la cadena vieja con otro tipo de herramientas (punzones, destornilladores…) pero aconsejamos -por comodidad y eficiciencia- la herramienta adecuada. Deciros que un troncha-cadenas lo podéis adquirir a partir de 6 euros. También, por supuesto, el recambio de cadena pertinente -. Finalmente, una lima para metal para limar la rebaba que nos pueda quedar.

Una vez tenemos el recambio y el troncha-cadenas, el primer paso es extraer el pin -pequeña pieza cilíndrica que contiene cada eslabón de la cadena- de uno de los eslabones para poder extraer la vieja y colocar la nueva. Una puntualización: si nuestra transmisión es de 9 velocidades… no hay más que colocar la cadena siguiendo la trayectoria adecuada de la transmisión, pero si es de 10 velocidades debemos colocar la cadena de tal modo que las letras que aparecen en cada eslabón puedan leerse desde el exterior.
Las cadenas suelen venir con más eslabones de lo que normalmente es necesario en una bicicleta de montaña normal. Así que lo primero será cortar la cadena para adecuarla a nuestras necesidades.
Para saber cuántos eslabones cortar en el supuesto caso de que no tuviéramos la cadena vieja, podemos usar el infalible método de contar los eslabones de nuestra cadena vieja. Pero si no tenemos la cadena vieja entera (porque se nos rompió en el monte y no sabemos exactamente cuántos eslabones llevábamos), o porque hemos cambiado a dos platos, o a un cassette 11-34 (o a la inversa, a un 11-32), podemos calcular la longitud de la cadena.
Se pone la cadena en el plato grande y en el piñón grande, sin pasarla por el cambio. Presentamos el extremo sin las placas exteriores, sobre la otra parte de la cadena.
Cuando esté estirada la cadena, donde case más o menos el extremo con un bulón, será nuestro punto “cero” (flecha roja), a partir de él añadiremos eslabones. 
  • La fecha verde se corresponde con el bulón por el que deberemos cortar la cadena si vamos a usar eslabón rápido SRAM Power link (que viene con las cadenas SRAM). 
  • La flecha amarilla será donde deberemos cortar si vamos a instalar el bulón Shimano (que viene con la cadena Shimano). ( En nuestro caso no hay ningún problema porque tenemos la cadena vieja, y solamente tenemos que contar los eslabones que tiene la cadena vieja).
Esta es la longitud teórica de la cadena según el método de SRAM. Ya sabemos cuántos eslabones debemos eliminar para encontrar nuestra medida Ahora pondremos la cadena y comprobaremos que todo está correcto de acuerdo al método clásico. Con la cadena en plato grande y piñón pequeño, los ejes de la rueda y las roldanas del cambio deben quedar alineados.
 Ya con la cadena nueva colocada pero aún sin cerrar, usamos el troncha-cadenas para retirar los eslabones sobrantes sacando el pin del eslabón que nos da la medida exacta. El pin extraído lo desechamos y cogemos el que viene en la caja del recambio: el nuevo pin es doble y tiene una muesca que marca la mitad. Bien, encaramos el pin en el agujero del eslabón que nos da la medida exacta y nos conecta los dos extremos de la cadena, introduciremos la mitad del pin con el troncha-cadenas en el eslabón que nos da la medida perfecta de tensión y la otra mitad (la muesca troquelada) la cortaremos con el troncha-cadenas o unos alicates porque es mitad sobrante. No ocurre siempre, pero en caso de que al cortar la mitad del pin sobrante haya quedado rebaba, lo último que nos queda por hacer es limar esa rebaba con nuestra lima para metal. Comprobamos que nuestra transmisión funciona completamente pasando por todas las velocidades…, que no queda excesivamente tensada la cadena, y que en plato y piñón grande el punto de tensión no llega al máximo. Recordar que NO engrasaremos la cadena porque de fábrica los recambios ya vienen con la lubricidad exacta. 


Si la roldana inferior queda retrasada respecto de la superior, quiere decir que la cadena está demasiado larga (deberemos eliminar un eslabón más). De esta manera corregimos desviaciones por llevar pata larga o corta en el cambio trasero.
En la BTT se puede combinar sin problemas Shimano en la cadena y SRAM en el eslabón rápido. Por cierto, para abrir y cerrar el eslabón rápido no hacen falta herramientas, se hace a mano, es una cuestión de maña que no de fuerza.
El sobrante de la cadena nueva se puede guardar, y llevarlo para reparaciones en ruta. La cadena vieja se puede llevar al punto verde, tirar al contenedor de residuos mezclados(mejor dejarla a un lado), o llevarla a cualquier taller (de bicicletas o vehículos a motor). En cualquiera de los tres sitios será recogida por chatarreros más o menos profesionales, y acabará reciclándose en acería.